domingo, 29 de abril de 2007

Las hora de las moscas

Relincha el pellejo, preñado de espuelas

porque su montura es tan sólos saliva

que puebla mejillasfundiendo los plomos,

matando polillases el sollozo de un poco con sedgemido

que atiza el rescoldo de la chimeneatinto de pelea,

beso de morderes el alero que quiere lloveres

levante y tramontana y a la hora de las moscas.

chicharrina,corona de espinas de la que comeres una blusa con nudo en el pecho,

es un largo trecho y desaparecer,
es un abrazo de navajas que sangra rosales

un lecho de paja y cristaleses una brisa de Octubre

que tira paredes,la ubre en que duermo y que quiere

el pétalo enfermo que canta al toser
trataron de herrarle y cerró las tijeras

no fue a cal y canto, qudaba la punta de untar las

heridas.sirvieron de lienzo las horas perdidas,es el antojo del ojo que ve

cómo muere solo a través de la misma mirilla

de la misma puerta que quiere romper,

es una mano intentando cogerdel amor algún pedazo

y los tacones en la nuca de lavida,manzana podrida,

quijada de Abel,que se entretiene desabotonando las claras del díapara verte bien.

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